La Agonía De Las Cofradías: Erte, Despidos Y Contratos Fijos Discontinuos

La agonía de las cofradías: ERTE, despidos y contratos fijos discontinuos
26 may
2026
Ana Gerpe VarelaA. GerpeRIBEIRA / LA VOZ
El patrón  mayor, Enrique Maceiras, muestra una gráfica con la caída de la producción acompañado de María Fernández, Rosa Millán y Manuel  Penedo
El patrón mayor, Enrique Maceiras, muestra una gráfica con la caída de la producción acompañado de María Fernández, Rosa Millán y Manuel Penedo Elena Fernández

Una veintena de trabajadores tienen regulaciones de empleo totales o parciales en cuatro pósitos de Barbanza: «Intentamos adaptaros aos ingresos»

26 may 2026 . Actualizado a las 04:45 h.

Las cofradías libran desde hace tiempo una lucha por la supervivencia a la que no parece que lleguen flotadores en su auxilio. Las entidades cuya actividad se ciñe al marisqueo llevan en números rojos desde que las riadas del 2023 provocaron una mortandad masiva en el ya escaso bivalvo existente. Sin margen para reponerse, el 2025 fue otro mazazo en forma de tren de borrascas que dejó las playas sembradas de molusco. Con los bancos marisqueros cerrados por causas de fuerza mayor hasta el 31 de diciembre, no tienen aportaciones económicas con las que afrontar salarios, pagos de Seguridad Social y gastos corrientes.

Las que dependen de otras pesquerías, como Portosín del cerco, tampoco están mejor. La flota pasa cada vez más tiempo faenando en el Cantábrico, y sin sus ventas en la lonja los ingresos se reducen notablemente. También la cofradía de O Son se ve asfixiada al reducirse las facturaciones procedentes de las embarcaciones de artes menores y del cerco.

La entidades están inmersas en una profunda agonía que tiene consecuencias directas en el empleo. En la actualidad, una veintena de trabajadores de los pósitos de O Cabo da Cruz, Noia, A Pobra y Rianxo están en ERTE a jornada completa o parcial. La última en tramitarlo es la rianxeira que, además, sumará el despido de un operario de lonja. Será el segundo trabajador del que prescinda la entidad desde la debacle del 2023.

Inquieto por la situación, porque el bou de vara tampoco es lo que era, el patrón mayor, Miguel Ángel Iglesias, realiza unas duras manifestaciones: «Intentamos adaptar a confraría aos ingresos. Non podemos gastar máis do que ingresamos e hai que adiantarse á situación». El movimiento económico procede ahora del xeito, aunque son cuantías pequeñas. Sin embargo, como apunta Miguel: «O servizo hai que dalo».

Por lo que respecta a Noia, la cofradía ha tramitado un ERTE para siete personas y la OPP, uno a tiempo completo y otro parcial. Ambas entidades tienen que echar de nuevo mano de los ahorros y, como explica el gerente de la organización de productores, Adelo Freire, «hai prestacións que debemos manter pese a non ter ingresos. No criadeiro os profesionais deben seguir porque este é un momento crucial, as vixilancias non poden desaparecer e na oficina ten que haber alguén». La situación, reconoce, es complicada.

Desde hace dos años

En O Cabo da Cruz son seis los trabajadores en ERTE desde hace un par de años y el salario de los tres vigilantes en activo sale de aportaciones realizadas por un sector de a pie que lleva sin faenar desde diciembre. A mayores, en los últimos años fueron despedidas tres personas.

La situación también es dramática en A Pobra, una cofradía que, con su patrón mayor al frente, ha salido públicamente a pedir ayuda porque su continuidad está amenazada. Parte de los fondos obtenidos en la andaina llevada a cabo por Congalsa el domingo irán destinados a la entidad. Su patrón mayor, Enrique Maceiras, comenta que los únicos que no están en ERTE son la bióloga, subvencionada por la Xunta al 100 %, y unos vigilantes, parte de cuyos gastos también asume la Administración.

En Portosín no hay ERTE, pero la secretaria de la entidad explica que hacen contratos laborales fijos discontinuos vinculados a la actividad que se registre en la lonja. El trabajo suele registrarse a partir de junio, en los últimos cinco meses del año. La profesional apunta que este panorama genera una inestabilidad laboral y económica, por lo que cada vez resulta más complicado encontrar a personas dispuestas asumir esta situación contractual.

 

 

Las vacantes por jubilación no se reponen y el gasto corriente se reduce al mínimo

La caída de ingresos de los pósitos es paulatina, a lo que se suma la finalización de contratos sufragados al 100 % por la Administración autonómica. De esta forma, las vacantes de trabajadores pagados por la Administración que se jubilan dejan de cubrirse porque, de hacerlo, el desembolso correría a cargo de los pósitos barbanzanos.

Como la actividad desciende en las lonjas, las entidades también intentan amoldarse sin renunciar a dar servicios. Lo explican en Portosín, donde no se han repuesto las dos plazas por jubilación del personal de oficina en el último par de años y tampoco la del operario de la fábrica de hielo. La solución, automatizarla y ajustar horarios.

En O Porto do Son, el patrón mayor, Emilio Queiruga, explica que reducen los gastos al mínimo y, en cuanto al personal, apunta que «todos botan unha man en todo porque son conscientes de que estamos en tempos difíciles».

Sálvora

Trasfondo social

Más allá de suministradoras de pescados y mariscos, las cofradías son entes sociales sin los cuales no puede entenderse la vida ni la evolución de los pueblos de Arousa norte y la ría de Muros-Noia. Muchas de ellas han tenido históricamente una contribución determinante en la consecución de mejoras para los ciudadanos. Por ello es preciso que se articulen las fórmulas que permitan garantizar su continuidad y la de sus socios.

 

 FUENTE : LA VOZ DE GALICIA