Enfado En Cambados Y O Grove Ante La Propuesta De Los Dispositivos Para Espantar Delfines: «Levamos Toda A Vida Convivindo Cos Cetáceos; O Que Pasa É Que Queren Botarnos Das Illas Atlánticas»

Enfado en Cambados y O Grove ante la propuesta de los dispositivos para espantar delfines: «Levamos toda a vida convivindo cos cetáceos; o que pasa é que queren botarnos das Illas Atlánticas»

«Se eses aparatos funcionasen, xa se estarían usando; a xente do xeito xa os ten porque lles provocan moitas averías, e non son eficaces», dicen las cofradías
La pretensión del Ministerio de Agricultura y Pesca de que la flota que faena con artes de enmalle o volanta utilice «dispositivos acústicos de disuasión» cuando opere en las inmediaciones del Parque Nacional das Illas Atlánticas o a profundidades de más de ochenta metros ha causado un gran revuelo en O Grove y Cambados, los dos puertos de la zona sur de la ría de Arousa en los que hay más flota afectada. La medida ha sido planteada por el ministerio como una forma de proteger delfines, marsopas y otros cetáceos de la actividad pesquera. «Levamos toda a vida convivindo con toniñas e arroaces; iso non é máis que unha excusa. O que pasa e que non queren á flota de baixura nas Illas Atlánticas. Xa intentaron botarnos fóra hai anos, e agora inténtano outra vez», dice el vicepatrón mayor de O Grove, Antonio Otero.
El principal argumento que esgrime, y en el que coincide con el patrón mayor de Cambados, Alejandro Martínez, es que los pingers cuyo uso se quiere hacer obligatorio «non funcionan». Lo saben, explican, porque muchos barcos del xeito ya los han probado. «Os cetáceos desfanlles o aparello, causanlles danos importantes, e xa probaron a utilizar ese sistema. Pero non é eficaz, non funciona», dice el cambadés. «Se funcionase, pola conta que nos trae, xa o estaríamos utilizando. Que as averías que provocan son importantes e a xente non está por tirar os cartos», insiste Otero desde O Grove. Y «tirar os cartos» es, básicamente, lo que harán, dicen, si tienen que adquirir estos mecanismos que «non van servir para nada, que se van perder, que se hai mar de fondo poden enredarse no aparello tamén...». «Para nós, ben non traen ningún. Para nós problemas e máis problemas», insiste Otero.
En Cambados, la flota afectada inicialmente por esta propuesta va a celebrar esta semana una reunión para analizar las repercusiones de la misma. La cofradía, explicaba ayer Alejandro Martínez, presentará alegaciones a ese documento. No será la única. Desde la Federación Galega de Confrarías también se ha alzado la voz contra una normativa que consideran carente de sentido. «Entendemos que el impacto de las medidas acústicas no es la solución para dispersar a los cetáceos y, por el contrario, nos preocupa enormemente el impacto que pueda tener sobre otras especies de peces como el jurel, la sardina y todo tipo de pelágicos».
