Xubilacion Xerardo Triñanes

Adiós laboral tras 40 años de lucha para mantener a flote la carpintería de ribeira
· FUENTE: LA VOZ DE GALICIA

Gerardo Triñanes colgó las herramientas al vender su astillero, pero ya mira hacia su próximo reto, una fundación
02 jun 2026 . Actualizado a las 04:50 h.Durante las últimas cuatro décadas ha lidiado una intensa batalla para preservar la carpintería de ribeira, para promover el uso de la madera en la construcción de barcos dedicados a la pesca y la acuicultura. Superado por la derrota, hace un par de meses colgó las herramientas tras la venta de su astillero en Abanqueiro. Como gran luchador que es, seguro que Gerardo Triñanes no se da por vencido y un grupo de amigos lo animaron a marcarse nuevos retos en la fiesta sorpresa que le organizaron para celebrar su jubilación.
Aunque ahora se está adaptando a su nueva situación, impulsado por su hija Eva, presidenta de la asociación A Gamela, ya empieza a tener claro su próximo reto. Ella le ha propuesto reunir el legado de Asteleiros Triñanes en una fundación y el primer paso es catalogar y documentar todo el material y la amplia colección de maquetas, modelos y otras piezas que atesora. Esa colección es el resumen de una historia que empezó a escribir junto a su padre, la persona que le descubrió el apasionante mundo de la carpintería de ribeira.
Juntos se embarcaron en el astillero, cuando Gerardo lo que realmente quería era montar un taller de coches. De su padre, que regresaba a casa después de años trabajando en la flota noruega tras perder un ojo, aprendió un ofició que lo enganchó desde el principio: «Empecei de cero e descubrín un mundo de cultura, de patrimonio, de saber facer...».
Cuando apenas llevaba un lustro en la profesión, asumió las riendas de un astillero que pronto se convirtió en un referente en toda la ría de Arousa y más allá. De todos los encargos asumidos, Gerardo Triñanes destaca los que le llegaron de su entorno más próximo: «Cando un amigo confía en ti para que lle fagas un barco é algo especial. Diso síntome especialmente orgulloso».
Un gran activista social
A medida que se forjaba como maestro carpintero, Gerardo Triñanes también se sumergía en el asociacionismo desde frentes muy diversos. Empezó con Ruscus, un colectivo con fines ecológicos, para continuar con la asociación de vecinos de Cabo de Cruz, el club de fútbol local, la Asociación Boirense de Empresas, de la que llegó a ser presidente, y más recientemente Agalcari, la Asociación Galega de Carpintería de Ribeira.
Mantiene la colaboración con esta última entidad y, aunque en un principio se mostró reticentes, es probable que se implique en dos proyectos financiados con fondos europeos y orientados hacia la formación en carpintería de ribera. También sigue formando parte del órgano gestor del patrimonio marítimo dependiente de la Consellería de Cultura, encargado del registro de embarcaciones tradicionales de Galicia.
Aplaude las iniciativas que hay en marcha, con Culturmar a la cabeza, para preservar el patrimonio marítimo, pero echa en falta medidas que contribuyan al regreso de los barcos de madera a la pesca y la acuicultura: «Gustaríame ver que a carpintería de ribeira ten un futuro produtivo e comercial, que non queda restrinxida a ese eido cultural, que tamén é importante claro está».
Pero ese es un sueño que él mismo ve lejano. En su día, para mantener la actividad de su astillero, se vio obligado a sacrificar la madera por el poliéster y es el material que usan sus sucesores: «Non fomos quen de facerlle ver á Administración a importancia de navegar en barcos de madeira, sobre todo agora que tanto se fala de pesca sustentable. Esa loita perdémola e para min é algo frustrante».
Sus amigos, los del grupo Os de Sempre, lo animaron el fin de semana a seguir luchando: «Cando miro o teu reflexo no espello da memoria ratifícome máis en que non é preciso ir á universidade para atesourar cultura, nin para acumular coñecementos, nin para ser o mellor profesional no teu campo. Tampouco para ter iniciativas en favor dos veciños ou para poñerse á fronte de loitas reivindicativas», le dijo Pepe Sieira en nombre de todos los asistentes a la comida celebrada en el restaurante Chicolino mientras se proyectaba un vídeo con fotos del homenajeado. Acabó instándolo a mantenerse activo tras la jubilación: «Tes a mochila cargada de proxectos e iniciativas e non nos cabe dúbida de que che agarda un futuro moi rico en experiencias».
