El Inicio De La Campaña Del Pulpo Deja En Galicia Un 40% Menos De Descargas Y Apenas 130.000 Euros Facturados Al Día

Los pescadores de Arousa, Pontevedra y Vigo capturan ocho de cada diez kilos del cefalópodo, cuya presencia se reduce en las zonas menos abrigadas por el impacto del mal tiempo en el desove
Francisco Vila, dueño del «Fraylet», en plena descarga de pulpo en la lonja del puerto de Canido. / Alba Villar
El buen estreno de campaña que este año ha vuelto a certificar la flota pulpera del puerto vigués de Canido es solo un espejismo. Una isla en la que las capturas y el precio medio al que cotiza el rey de los cefalópodos han aumentado, pero que dista mucho de la realidad del conjunto de la comunidad gallega. Numerosos armadores están viendo día a día cómo resulta misión imposible consumir el cupo diario fijado por la Xunta en su último plan experimental, que decretó un periodo de veda de dos meses entre mayo y junio para que se recuperase la especie. Pero no hay, o al menos su presencia ha disminuido notablemente en las principales zonas donde echan sus nasas los 1.157 barcos autorizados a practicar esta pesquería en Galicia.
En los primeros diez días de actividad, las descargas se han desplomado un 40,6% frente al arranque de 2025 (hasta los 111.472 kilos) y las lonjas han facturado un 39,9% menos (1,31 millones de euros). Las estadísticas de la Consellería do Mar evidencian también la concentración del Octopus vulgaris, teniendo en cuenta que ocho de cada diez kilos se comercializaron en Arousa (unos 43.500), Pontevedra (24.500) y Vigo (22.600).
«Nuestra gente ya presentía que las capturas seguramente bajarían este año», indica a FARO el presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, José Antonio Pérez Sieira. Según explica, el descenso se debe al mal tiempo que hubo el año pasado, coincidiendo con la época reproductiva del pulpo. «Los desoves que se produjeron en las zonas menos abrigadas no fueron para arriba», señala en este sentido. «Por dentro de la ría, en cambio, sí hay —matiza—. Ahí se está pescando bien».
Lo cierto es que esta campaña se salda, por lo pronto, con solo 130.000 euros facturados al día, en comparación con los casi 220.000 euros de hace un año. Por peso, las áreas donde más se pesca son también las que registran los mayores descensos. Arousa capturó 17.638 kilos menos en los primeros diez días de temporada, seguida de Pontevedra (-16.480). A Vigo, que en su caso registra una pérdida de 11.670 kilos, le arrebata el tercer puesto Muros por el gran recorte que sufre (-13.330).
En medio de esta situación, el puerto olívico de Canido es una isla a la que no llega el desplome generalizado de las capturas de pulpo que se siente en la comunidad gallega. Los barcos artesanales que por ahí faenan han pescado en el arranque de temporada casi 1.400 kilos de la especie (+7,5%) valorados en más de 19.000 euros (+20%). El precio medio ha subido un 11,6% hasta los 13,8 euros/kilo, mientras que en el conjunto de Galicia apenas se eleva un 1,3% y ronda los 11,8 euros/kilo.
«Los barcos que venden en la lonja pescan mayoritariamente en el entorno inmediato al puerto», explica el patrón mayor de la Cofradía San Francisco, Iago Soto, recordando que «la costa rocosa de Vigo y Nigrán (de Toralla a Monteferro) es reconocida en el mundo de la pesca como muy buena zona de pulpo por su cantidad y calidad». «Aquí no está tan mal la cosa», asegura por su parte Francisco Vila, pescador y propietario del Fraylet, uno de los barcos que captura el cefalópodo rey en el entorno de la ría, aunque reconoce que «bajó bastante estos últimos días». «Al menos, el pulpo que se coge es grande», subraya: «Y sigue pagándose bien».

