Almeja La Justa Y Precios Muy Por Debajo De Lo Esperado: Así Está Siendo La Campaña De Los 250 Barcos Que Van Al Libre Marisqueo En Arousa

Almeja la justa y precios muy por debajo de lo esperado: así está siendo la campaña de los 250 barcos que van al libre marisqueo en Arousa
07 oct
2026

Almeja la justa y precios muy por debajo de lo esperado: así está siendo la campaña de los 250 barcos que van al libre marisqueo en Arousa

La VozVILAGARCÍA / LA VOZ

 

Subasta de almeja roja en A Illa de Arousa.
Subasta de almeja roja en A Illa de Arousa. MONICA IRAGO

La roja no logra recomponerse en lonja; los altos valores registrados en verano se han hundido con el inicio de la campaña y apenas logran repuntar: ayer en Cambados, no llegó a los 12 euros el kilo

El sector del raño arousano está en los huesos. «Quen pode, está botándose a terra», comentaba hace unos días un armador con base en el puerto de Vilaxoán. Con la ría arrastrando aún las consecuencias de las últimas riadas y de quién sabe qué otros problemas —la productividad lleva años en caída libre—, quienes se dedicaban al marisqueo han emprendido una silenciosa migración hacia tierra. Los datos son elocuentes. Este lunes salieron al mar 256 embarcaciones. Y en este caso, el 256 es un número doloroso, porque retrata la debacle de una flota que a principios de este siglo estaba compuesta por más de mil embarcaciones. Esos 256 barcos que despacharon el lunes son apenas la mitad de los que se reunían para faenar solo en O Bohído cuando ya la crisis había hincado el diente en la ría.

Ahora, con Os Lombos, Cabío y O Bohído cerrados, las «outras zonas» se han convertido en el último refugio de los últimos rañeiros. La mayoría de ellos trabajan en los bancos situados en zonas profundas, en los que el protagonismo se lo lleva la almeja roja. Este marisco prometía un otoño más o menos llevadero para los rañeiros que saben andar a él: hablamos de bancos situados a grandes profundidades y a los que el acceso no resulta sencillo. Y eso se nota echando un vistazo a los despachos de un día cualquiera: son los puertos de A Illa, Aguiño Cambados y Ribeira los que encabezan la lista de barcos que se deciden a salir a trabajar. Son, también, los que históricamente se han decantado más por esas zonas de faena.

Los topes de almeja, dicen quienes acuden a trabajar a esas zonas, más o menos se van cubriendo. Son topes altos, pero son pocos los barcos que salen a faenar, así que la cantidad de marisco que llega a tierra no parece ser suficiente para explicar los malos precios que se están registrando en las lonjas desde que el pasado jueves abrió la campaña. «Isto non se entende», explican desde las cofradías consultadas. El presidente de la agrupación de Aguiño, Manuel Reiriz, recalcaba estos días que la calidad de la almeja roja que está extrayéndose merecería una cotización mínima e 15 euros el kilo, pero los valores alcanzados no llegan a esa línea.

 

Oficialmente, en los puertos no se explican las razones por las cuáles el precio de la almeja roja o rubia ha dado este bajón. Extraoficialmente, desde el sector responsabilizan de esta situación al sector que se encarga de la comercialización de bivalvos, a quien acusan de tener un doble discurso: el de las palabras, con el que reclaman más marisco gallego y el de las acciones, que les llevaría a adquirir producto foráneo en detrimento del que se sale de las rías. Es esta una vieja acusación que el sector de la depuración niega una y otra vez. Según aseguran, el mercado es volátil y los problemas de suministro de bivalvo gallego han provocado que otros productos de otros orígenes hayan ocupado su puesto en un mundo que no espera por nadie. El argumentario no convence a la producción. «Nós podemos entender que se o mercado non absorbe o produto, os prezos teñan que baixar. Pero a nós estannos pagando a ameixa a un prezo de risa, e despois no mercado vemos que o consumidor final non está a notar esa rebaixa para nada», aseguran desde los puertos.

«Estamos regalando a pouca ameixa que hai», decía hace unos días uno de los responsables de la cofradía de A Illa ante los bajos precios registrados en lonja. ¿Pero hay poca almeja en las llamadas otras zonas? En el interior de la ría parece que los daños ocasionados por las riadas han hecho mella y los bancos están tan mermados como las autorizaciones de las cofradías. En las áreas más profundas no parece que haya tanto problema, aunque algunas voces ya han expresado su preocupación. El presidente de la agrupación de mariscadores de Ribeira, Jesús Pego, explicaba este lunes que este año «hai menos cantidade de molusco que o pasado ano e hai moita que non dá a talla. Cando sobes o raño, só un 20 ou 25 % pode comercializarse». Y su sensación es compartida por profesionales de otros puertos que también detectan que las reservas de marisco no son las mismas que en ejercicios anteriores.

Parte del sector teme que el producto del que están tirando no tarde en agotarse. Y lo que es peor, que se esté poniendo en peligro la viabilidad de estas otras zonas por el esfuerzo productivo que se le está pidiendo ahora. A fin de cuentas, algo similar ocurrió con O Bohído. El banco de O Bao se convirtió en refugio de buena parte de la flota de la ría cuando cerró Os Lombos do Ulla, y aunque aguantó algunas campañas, acabó desgastado y cerrado. No todo el mundo cree que esta situación se vaya a repetir ahora. Por un lado, porque en O Bohído se reunían el doble de los barcos que ahora trabajan en las otras zonas. «Moitos máis barcos en nun área moito máis pequena», reflexionan algunas voces en un intento por mantener la esperanza.

 

FUENTE: LA VOZ DE GALICIA