Un Cisma En Los Pósitos De La Ría De Pontevedra Amenaza Con Alterar El Mercado De La Almeja

Un cisma en los pósitos de la ría de Pontevedra amenaza con alterar el mercado de la almeja
23 oct
2026
Marcos Gago Oteromarcos gagoPONTEVEDRA / LA VOZ

 

Ramón Leiro

El conflicto interno en la lonja de Campelo puede acabar con la ruptura de San Telmo con Lourizán y Raxó

Una división sin precedentes puede alterar el mercado de la almeja en las Rías Baixas, si finalmente las tres cofradías que forman la Agrupación de Interese Económico (AIE), que gestiona la lonja de Campelo, en la ría de Pontevedra, acaban rompiendo. Las desavenencias internas entre la directiva del pósito de San Telmo de Pontevedra, por un lado, y sus homólogas de Lourizán y Raxó, por el otro, son de tal calado que podrían acabar con la primera cofradía citada vendiendo en otra lonja de otra ría, dejando Campelo a las otras dos que creen que podrían seguir en base al plan de explotación que tienen en conjunto. Incluso podría llegarse a la situación de tener que cerrar la rula poiense, si el mazazo económico fuese inasumible o tuviese que despedir a parte de sus actuales trabajadores.

Solo un acuerdo de última hora puede evitar que todo salte por los aires. De momento, no parece ser el caso. La Consellería do Mar ha mantenido reuniones con los dos bandos enfrentados, pero no ha conseguido apaciguar los ánimos. Así que, ahora mismo, todos los escenarios están abiertos.

Las tensiones internas entre los tres pósitos se reavivaron con fuerza este mes. La semana pasada hubo en una playa en el ámbito de San Telmo de Pontevedra una reunión donde se argumentó a favor de la ruptura. También trascendió que la junta general de ese pósito ya abordó el asunto y, fuentes del sector, sostienen que incluso ha contactado con otros recintos de subastas para saber si estarían interesadas en comercializar su producto.

Raxó y Lourizán se reunieron este jueves. Los dirigentes de estos dos pósitos explicaron el actual servicio y reparto de beneficios y cargas de la lonja de Campelo, además de abogar por la continuidad de la colaboración de las tres entidades, aunque no evitaron mostrar su malestar por la actuación de San Telmo.

A la reunión celebrada en la lonja este jueves acudieron socios de los tres pósitos, ya que los convocantes querían exponer su punto de vista tanto a los de sus propias cofradías como a los de la tercera. Presidieron los patrones mayores, María del Carmen Vázquez y Iago Tomé, asistidos por los técnicos y responsables de la lonja y de sus respectivos pósitos. En este encuentro, se realizó una explicación de carácter técnico detallando el funcionamiento de la lonja y de la AIE, así como las responsabilidades de las tres cofradías que la conforman. También se incidió en que en Campelo existen tres canales de ingresos: por venta, por retorno y por proyectos como los de regeneración o ambientales.

Reparto de beneficios

La discrepancia entre los pósitos está en el reparto de los beneficios por proyectos, según la versión expuesta por Raxó y Lourizán, incidiendo en que, presuntamente, Pontevedra quiere modificar ahora las reglas vigentes para recibir una parte mayor que la que las otras dos cofradías creen que le corresponde por los acuerdos en el consejo de administración de Campelo.

Asimismo se habló de la repercusión que tendría que una cofradía de las tres escogiese vender su producto fuera de la rula poiense, una posible deriva del conflicto. En ese caso, según afirmaron Tomé y Vázquez, se aplicaría el plan de explotación, que sigue vigente. «Hai que ter claro que ninguén vai ser obrigado a vender en outro sitio se non quere», aseveró Tomé.

Por su parte, la Consellería do Mar sostiene: «Calquera destas confrarías debe asumir as súas responsabilidades coa AIE nos termos que estableza o seu regulamento interno». También afirma: «A Xunta mantén un diálogo permanente co sector e está á disposición de todas as entidades para escoitar as súas inquedanzas e contribuír á procura de solucións ás cuestións que se formulen». Para Mar, «A xestión conxunta da Lonxa de Campelo AIE sempre foi un modelo de funcionamento e de traballo colectivo que agardamos que se manteña no tempo. A hipótese que se formula [la posibilidad de ruptura] non é un feito confirmado e, de producirse, tería que analizarse chegado o momento».