El Mejillón Gallego Se Pone Estupendo De Tamaño Y Carne: «Hace Años Que No Lo Veíamos Así»

FUENTE: LA VOZ DE GALICIA
Productores e industria coinciden en que el bivalvo está «impresionante» esta campaña. Pero los primeros se quejan de que aún así no venden: «Inflúenos que entra moito de fóra»
28 oct 2026 .Grande por fuera y sabroso por dentro. Parece uno de aquellos anuncios rimbombantes de la televisión con los que tantas generaciones crecieron y cuyo estribillo aún tararean muchos. Pero en realidad es el resumen que hacen tanto los productos como la industria de cómo está ahora mismo el mejillón gallego. De hecho, unos y otros le ponen un mismo calificativo al oro anaranjado de las rías: «Estupendo». Tras varias campañas en las que ora fallaba la calidad —sobre todo en el tamaño, porque el sabor siempre fue bueno— ora la toxina impedía trabajar con normalidad (este ejercicio también hubo y todavía hay en algunas zonas, pero su presencia no está siendo tan persistente ni generalizada) y con el bivalvo marcando mínimos históricos de producción en el 2025, este año el género es bueno. Lo certifican así en industrias como Alumar, en Barro, una fábrica en la que elaboran mejillón que llega al mercado en salmuera, congelado y pasteurizado. Desde allí, con rotundidad, indican: «Hace años que no lo veíamos así».
Alumar, en el polígono pontevedrés de Barro, abrió sus puertas hace siete años de la mano de la familia Camiña, productora de mejillón gallego, con la pretensión de darle un valor añadido al bivalvo. Luis Camiña, padre e hijo, explican que los primeros años trabajaron bien. Pero los últimos ejercicios fueron de altibajos tanto por la afección de la toxina al mejillón gallego como por el hecho de que la calidad del producto se había resentido, sobre todo en cuanto al tamaño. Este año las tornas han cambiado. Y para bien. Desde que empezaron la campaña, en el mes de junio, prácticamente están trabajando seguido con un bivalvo de calidad «muy, muy buena».

Actualmente están sacando entre diez y quince toneladas al día y para ello cuentan con una plantilla fija de unas cuarenta personas y con una veintena más de operarias contratados por ETT. Hacen productos de cuarta y quinta gama (alimentos procesados mediante tecnología alimentaria para facilitar su consumo y optimizar el trabajo en la hostelería o el hogar) y no les falta demanda, tanto nacional como del mercado europeo. Su mejillón pasteurizado, que solo requiere abrirlo y calentarlo, se conserva 75 días en la nevera. Y, además de ofrecer el bivalvo al natural, han ido incrementando su oferta, a veces a petición de los propios clientes, como una receta de mejillón con salsa de curri que acaban de sacar.
La situación de la producción
En Alumar se trabaja exclusivamente con mejillón producido en Galicia, bien sea bajo el paraguas de la DOP o sin él. Pero eso, según los mejilloneros gallegos, no es el denominador común. El que habla es una voz autorizada del sector primario, Ricardo Herbón, presidente de Opmega —un colectivo que representa a once agrupaciones mejilloneras gallegas, con un total de 520 bateas—. Herbón está totalmente de acuerdo en que la calidad y el tamaño del mejillón durante esta campaña está siendo «impresionante». Señala que el producto «teno todo do seu lado» para ser vendido. Sin embargo, se queja de que el sector primario no tiene demanda suficiente y, por tanto, «os prezos están sendo vítimas dese retraemento que hai das vendas». Reconoce que hay bateeiros y agrupaciones desesperadas por sacar el producto al mercado y que les falla tanto la industria como los compradores de fresco. ¿Por qué? «Son moitas causas, pero cremos que a chegada de bivalvo foráneo ten moito que ver», dice.
En ese sentido, hay que recordar la histórica reivindicación del sector para que se controle el etiquetado y no se haga pasar bivalvo extranjero por gallego, así como la lucha contra el arancel cero al mejillón de Chile, principal competidor del producto gallego. «Seguen facendo pasar mexillón da nosa terra o que non é», enfatiza Herbón. Habrá que ver cómo acaba la producción de este año y si la calidad patente del producto se acompaña de cantidad.
Desesperación de los bateeiros de Bueu, que solo trabajaron dos meses en un año
Todos los productores de mejillón de la ría de Pontevedra están paralizados en este momento por culpa de la toxina. Primero cerraron los polígonos de bateas de Bueu y luego lo hicieron los de Portonovo. La situación es especialmente desesperante en el municipio buenense, donde los mejilloneros explican que desde noviembre del año pasado hasta ahora trabajaron dos meses.
Sabino Martínez es el presidente de Socomebu, una de las agrupaciones de bateeiros de Bueu. Al preguntarle cómo están los socios, suspira y dice: «¿Como van estar? A situación é totalmente desesperante. En setembro puidemos traballar tres días e xa nos meteron un peche cautelar por se viña a toxina. Estamos pelexando por traballar algún día a maiores, porque non nos pechen dunha forma que a nós nos parece precipitada, iso é todo», indica.
Señala que actualmente están en marcha las ayudas para paliar los efectos de la toxina para la ría de Pontevedra y Aldán, pero que se trata del auxilio que les hace la Administración por las pérdidas del año 2025: «Do 2026 aínda non hai nada. Os meses pasan, a toxina segue e a xente non ten máis remedio que sacar cretos e buscar a vida», dice con impotencia Martínez.
En Socomebu tenían previsto reunirse en la tarde de este martes para analizar una vez más su situación y ver qué pasos se pueden dar. Dicen que a cada paso trasladan a la Xunta sus circunstancias.
